El último cliente de Jacinto Rey - Viceversa
En esta nueva obra de Jacinto Rey, la segunda que publica en nuestro país este escritor español afincado en Francia, nos encontramos ante un thriller a la antigua usanza, pero dentro de una novela negra con algunos de los ingredientes más destacados que ha dado este género en la narrativa actual europea. El autor consigue aunar en dicha trama dos de sus pasiones: los viajes, representados en esta ocasión por la magnífica ambientación de la ciudad de Ámsterdam, y las novelas de ritmo ágil que no dejan descansar al lector hasta el final.
La historia arranca al aparecer el cuerpo de una mujer ahorcada en una barcaza de las que proliferan en los grandes canales de la ciudad holandesa. La encargada de investigar el caso es la inspectora Cristina Molen, de la brigada criminal de Ámsterdam, que tendrá que enfrentarse a un caso más complicado de lo que parecía en un principio.
La investigación se complica al descubrir escasas horas después el cadáver de una prostituta en una lúgubre habitación de un hotel de mala muerte. Al avanzar en la investigación la inspectora descubrirá que ambas muertes aparecen extrañamente relacionadas, y más al estudiar al principal sospechoso. Sería la solución más fácil para el caso, vistas las circunstancias en las que se han producido los dos crímenes y los posibles motivos del sospechoso. Pero a veces las apariencias engañan y el camino más corto no es siempre el más indicado.
La inspectora Molen, luchando contra sus propios prejuicios, deberá desentrañar los verdaderos motivos que el asesino o asesinos tuvieron para ejecutar los crímenes. Una mujer fuerte, con carácter, que trabajando en solitario se ha labrado una buena reputación en el cuerpo de policía, aunque siempre aparecerán detractores. Afortunadamente en este caso contará con la inestimable ayuda entre bambalinas de una compañera de la comisaría y de alguien no demasiado alejado del caso, al que le une una amistad un tanto especial.
En el transcurso de la investigación, Cristina Molen desenterrará traumas del pasado que creía olvidados. Pero ni ella ni su propia familia podrán descansar tranquilos hasta el desenlace final, ya que en esta trama sutilmente trenzada todos tienen algo que temer y algo que ocultar. Todo ello hasta llegar al sorprendente final que sólo los más sagaces pueden llegar a adivinar con el devenir de la historia.
El autor nos sumerge en una trama policíaca no demasiado alejada de los cánones habituales de la novela negra, pero sí incluyendo importantes matices que la hacen incluso un poco más sugerente. Aparte del toque de thriller, que agiliza en varios grados el ritmo de la narración, Jacinto Rey nos propone algo mucho más original. Al ir avanzando en la investigación de la inspectora Molen, surgen nuevos datos que nos hacen más inquietante la espera, mientras nuevos sucesos aparecen por arte de magia, todos unidos intrínsecamente como en un apasionante juego de cajas chinas.
Con todo ello, Jacinto Rey consigue no perder el interés del lector en una historia bien hilvanada, donde el personaje principal de la inspectora está muy definido y el ir conociendo poco a poco su propia historia nos ayuda a sumergirnos más profundamente en la trama. Diálogos cortos y rotundos, correctamente trazados y muy propios del género negro, que nos harán seguir la trama desde muy cerca, sin adentrarse en descripciones detalladas o narraciones que no vienen al caso.
Otro de los aspectos positivos de la novela es la buena ambientación que se hace de la ciudad de Ámsterdam y su idiosincrasia, no sólo describiendo lugares y personas, sino introduciéndonos magistralmente en la sociedad holandesa, tan parecida en algunos aspectos a la nuestra y tan diferente en otros. El autor, viajero incansable, sabe sacar provecho del conocimiento que tiene del entorno para reflejar con habilidad la atmósfera que quiere retratar como parte fundamental de la novela.
En definitiva una obra narrada a buen ritmo, que gustará a los amantes de la novela policíaca y que pretende con su fácil lectura captar a nuevos adeptos a un género a veces injustamente denostado, pero que en la actualidad goza de un inmejorable aspecto contando con una batería ingente de seguidores por todo el mundo.
ARMANDO RODERA



