El señor Skeffington - Elizabet Von Armin - Editorial Lumen
Desde aquí, gracias. Gracias a Lumen por brindarnos la oportunidad de reencontrarnos con una escritora del talento de Elizabeth von Arnim que, aún maltratada por la política editorial de este país, se muestra de nuevo en toda su gracia de “demie mondaine”, envuelta en la refrescante estela de su peculiar mirada, de sus reflexiones impertinentes.
Tras “Elizabeth y su jardín alemán” ( su primer gran éxito ) y “Todos los perros de mi vida” ( una peculiar autobiografía ordenada en torno a sus mascotas ), aparece por primera vez en España la que, en 1940, sería la última de sus novelas, “El señor Skeffington”.
A la altura de la Virginia Wolf de “La señora Dalloway” , Elizabeth von Arnim nos presenta en este caso a la bellísima y admirada Lady Frances Skeffington, divorciada décadas atrás del millonario y generoso señor Skeffingon, infiel pero enamorado. Gracias a su generosa asignación, Fanny mantiene un estilo de vida elegante que la confirma como una de las mujeres más hermosas de su tiempo, renuente a las propuestas de matrimonio pero más que predispuesta a la sucesión de aventuras amorosas. Mientras su juventud se meció en las miradas admirativas de sus enamorados, su madurez amenaza con ahogarla en la conmiseración que lee en los ojos de cuantos la rodean . Próxima a su quincuagésimo aniversario y recuperándose de una agotadora enfermedad, la protagonista se encuentra bruscamente ante una realidad difícil de asumir: si el epicentro vital de una mujer es su belleza y la ligereza existencial que le suministra, ¿qué pasa cuando esta se esfuma?. En el caso de Fanny Skeffington, que alternativas que jamás se consideraron ni posibilidades se transforman en oportunidades perdidas hasta que el fantasma de su olvidado esposo aparece, cual Virgilio, para colocarla en el camino de la aceptación y la redención. El desconcierto que este le provoca la lleva a iniciar una huída que pronto se convierte en una especie de “viaje iniciático - retrospectivo” a través de sus idilios y a reencontrarse con una serie de amantes que ya apenas reconoce. Y esta es, sin duda, la mejor parte del libro. Lejos de una ligera amargura inicial, Fanny Skeffington se transforma en una Pickwick sentimental que lleva al lector de peripecia en peripecia. Conoceremos así al joven estudiante, al viejo y aristocrático poeta, al predicador iluminado y a su ascética hermana , al abogado de éxito, al soberbio terrateniente...todos contribuyeron a convertir a Fanny en lo que fue y colaborarán en la creación de lo que será al tiempo que colocan una sonrisa y una duda en la mente del lector.
Definitivamente, uno de los libros más de agradecer de la temporada.
Same Dimanche



